sábado

Roundup, muy tóxico para el ADN humano


Según los nuevos hallazgos, Roundup, del que se rocían decenas de miles de toneladas al año en todo el mundo, sigue siendo tóxico para el ADN humano incluso si se diluye a un simple 0,02 por ciento , es decir un 99,8 más de lo que se hace cuando se utiliza normalmente para su uso en los cultivos transgénicos.

Numerosos estudios advirtieron ya el hecho de que Roundup provoca daños en el ADN, por no citar alteraciones endocrinas y cáncer. Pero este nuevo estudio, que procede la Universidad Médica de Viena, es el primero en mostrar que la toxicidad de Roundup se mantiene incluso a niveles muy diluidos, lo cual entra en contradicción con lo que dicen los gigantes de la Agricultura Industrial sobre la supuesta seguridad de Roundup.

jueves

La verdadera realidad del agua en el mundo


La cantidad de agua que existe en la Tierra desde hace aproximadamente 4 mil 500 millones de años sigue siendo la misma, ya que de acuerdo al principio del químico francés Lavoisier, la materia no se crea ni se destruye, sólo se transforma, por lo que mil 386 millones de kilómetros cúbicos de H2O se hallan en el mar, montañas, glaciares, lagunas y ríos, entre otros.

El compuesto, principalmente formado por dos hidrógenos y un oxígeno, es importante para la sangre en un 80 por ciento, mientras que influye en el funcionamiento del cerebro en un 60, lo que en promedio representa que para subsistir el hombre necesita 70 por ciento del hídrico en su organismo.

martes

Científicos de la USACH desarrollan biofungicida para el control de Botrytis cinerea


Botrytis cinerea es un hongo que afecta a plantas, hortalizas y frutales al provocar una enfermedad que termina por pudrir lo que esté a su alcance. Un gran problema para Chile durante el período de pre y post cosecha de frutos como frutillas, frambuesas, arándanos, manzanas, peras, castañas, kiwi y vides. Se estima que por esta causa se pierde cerca del 19% de la producción de uva y, a nivel mundial, llega a los US$ 2 billones por año.

Para contrarrestar la situación, investigadores de la Universidad de Santiago de Chile (USACH) vienen desarrollando hace cinco años un biofungicida que comenzará sus pruebas de campo en uvas durante los próximos dos años, con el que esperan disminuir en un 50% la cantidad de fungicidas químicos que se aplican en pre cosecha y el 100% de los de post cosecha.