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Los consumidores siempre queremos productos novedosos, nos gusta probar cosas nuevas, no nos gustan los cambios tan radicales pero los aceptamos cuando estos son para ampliar la gama de alimentos, y si el mercado lo paga los productores están dispuestos a propiciar estos cambios.

Un producto que se vende entre 50 centavos y 1 dólar por encima de la fruta normal es un gran incentivo para producir las nuevas frutas del futuro, como el "pluot", que es una combinación de la ciruela y el albaricoque.

La familia Zaiger, en los Estados Unidos lleva 50 años en la búsqueda de  una fruta perfecta, que para ellos sería: jugosa como una ciruela pero no más dulce y no tan frágil, con la textura de la cereza. Son propietarios de Zaiger’s Inc. Genetics, en California.

Esta empresa es uno de los pocos cultivadores comerciales de fruta especializados en híbridos. Otro de sus productos es el "pluerry", nombrada de ese modo por tratarse de una combinación de ciruela y cereza.

La empresa esta decidiendo si otorga derechos exclusivos a algunos agricultores para cultivar sus nuevas frutas e introducirlas de esta manera a los supermercados de Estados Unidos.

Según cultivadores y productores, es posible que se necesiten mil intentos para que una nueva fruta llegue al mercado. En el caso de tener éxito, la "cirueza" (pluerry) de los Zaiger podría unirse al "cirucoque" (pluot) y la "albaruela" (aprium), que son variantes de la combinación entre la ciruela y el albaricoque.

Glen Bradford, también de California y dueño de Brad­ford Farms es otro agricultor que realiza cruzas de frutas. Bradford elige un progenitor femenino, o árbol "madre" al que le aporta directamente el componente masculino, el polen. En el caso de la planta “madre” de durazno se quitan los pétalos y el polen que producen las anteras de cada flor, dejando sólo el pistilo.

El mismo Bradford afirma que "es muy tedioso" la obtención de híbridos, pues menciona que toma un promedio de 10 años desde el momento en que se realiza el cruce hasta su llegada a una tienda de comestibles.

Leith Gardner de la familia Zaiger opina por su parte que la apuesta de desarrollar nuevas frutas puede ser más "una fuga de dinero que una fuente de ingresos", pues dice que cuesta millones de dólares y décadas el mero desarrollo de las variantes del cirucoque.

Un problema que podrían tener estos productores de combinaciones de frutas son las críticas de los grupos que rechazan las plantas modificadas genéticamente, pero como en este caso sus mejoramientos no los hacen en laboratorios, sino directamente en campo, han podido escapar de dichas críticas.

Visto en Portal Frutícola | Imagen de David Casado

Olmo Axayacatl >> Horticultura Efectiva

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