Actualmente la agricultura mundial se mueve gracias al petróleo y sus derivados, pues los tractores, cosechadoras y demás vehículos agrícolas los utilizan como fuente de energía. De hecho, esta es una de las razones por las cuales cuando sube el precio del barril de petróleo el precio de muchos alimentos de la canasta básica se dispara.
Por esta razón muchos expertos alrededor del mundo abogan por la implementación urgente de las energías alternativas en el campo, ya que opinan que de esta manera los costos de producción presentarán una importante disminución. Estamos hablando específicamente de las energías solar y eólica.
Lo cierto es que, en mi opinión y con las condiciones actuales, el producir con ayuda de estás energías quizá no sea redituable aún. El problema principal de este tipo de energías no es el hecho de producirla sino el de almacenarla, dado que la industria de las baterías no ha despegado como debería representa un impedimento para el éxito de estas tecnologías amigables con el medio ambiente.


Anónimo