En México más del 50% de la oferta de chile habanero procede del estado de Yucatán, donde recientemente han recibido la denominación de origen para las variedades Jaguar y Mayan, desarrolladas en el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP).
Sin embargo, a pesar de tener tal distinción los agricultores no han obtenido beneficios adicionales debido a que faltan realizar varias acciones para regular dicha denominación, la cual debería traducirse en un incremento en el precio de las cosechas, lo que aún no ha ocurrido.
Para obtener esta denominación de origen todos los sectores involucrados en la producción de chile habanero yucateco han puesto de su parte, desde los productores y la industria hasta los investigadores y los institutos, gracias a los cuales después de 10 años de arduo trabajo se han logrado certificar semillas de nuevas variedades.


Anónimo
