Mostrando entradas con la etiqueta vino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vino. Mostrar todas las entradas

sábado


Debido a su longevidad en bodega y a su capacidad para mantener la identidad varietal reflejando la personalidad del terruño, Riesling quizás es la mejor de todas las uvas de vino blanco. Cepa originaria del Rhin (Alemania) donde se ha cultivado desde el siglo XIII. Debido a su madera extremadamente dura es tolerante a bajas temperaturas con una excelente adaptación a climas fríos. Debido a lo anterior posee una brotación tardía donde sus uvas tardan mucho en madurar. Es un cultivar moderadamente vigoroso y productivo, (3 a 6 t/ha aprox.). 


Sinónimos: Riesler, Rieslinger. 

lunes


Alianza entre Consorcio Biofrutales y Programa de Mejoramiento Genético de uvas rinde primeros frutos. 

Tomó varios años de investigación. Sin embargo, hoy gracias a una alianza entre el Programa de Mejoramiento Genético de uvas de INIA(PMG) y el Consorcio de Biofrutales surgen los primeros frutos. Ante una asistencia entusiasta y participativa se presentaron las selecciones y variedades de uva, que fueron evaluadas y probadas de manera experimental y semicomercial por más de tres años en dependencias de INIA (Vicuña y La Platina) y en parcelas de productores de Los Andes, Llay Llay y El Tambo. 

jueves

Variedad de origen desconocido, algunos autores dicen que este cepaje podría ser originario de Persia (Región de Shiraz) o de Sicilia (Región de Siracusa) otros autores le dan un origen palestino-jordano. Sin embargo este varietal está muy introducido en el valle del Ródano, y es considerado por algunos autores, de origen francés, desde donde se ha extendido por todo el mundo.  Después de Francia, Australia es seguramente el país que más fama ha dado a esta uva que admite dos grafías, -tan correcto es decir syrah como shiraz-, con grandes vinos como el Grange Hermitage de Penfolds o Henschke Hill of Grace. En Australia, se cultiva principalmente en la zona de Barossa Valley y desde ahí saltó a otras zonas como California, Chile, Sudáfrica, Argentina, Italia, Grecia y España.
Sinonimias: Shiraz, Sirah, Sérine, Candive, Hignin, Sirac, Syra, Biaune, Balsamia.
Hoja: Posee lóbulo central plano o pegado asimétricamente y con laterales doblados hacia arriba, orbicular con lanosidad abundante en su faz inferior, dientes convexos y grandes y seno peciolo en "U".

Racimos: De tamaño medio, compactos cónico y cilíndrico-alargados, con pedúnculo largo y poco lignificado. En ocasiones con una primera ramificación pedunculada y separada del resto del racimo. Con tamaño de bayas muy uniforme.

Bayas: De tamaño pequeño a medio. De forma ligeramente elíptica, aunque en algunos materiales esta característica apenas es visible excepto en las racimas.
Con epidermis negro azulada y cicatriz estilar muy marcada. Con abundante pruina. De dificil desprendimiento de su pedicelo. Con hollejo grueso y resistente. De pulpa no pigmentada, consistente y de 
jugosidad limitada. De sabor peculiar.

Cepas: Muy vigorosas, de porte erguido o semierguido con sarmientos muy largos, delgados, delicados y con muchos hijuelos. Con desborre de media estacion a tardío y maduración precoz.

Se caracteriza por un marchitamiento precoz de la baya durante el proceso de madurez, presumiblemente por la interrupción de flujos del floema una vez que el grano ha adquirido el máximo peso. Como la transpiración continua la baya se deshidrata.


Características vitícolas:

Clima, suelo y cultivo Las características propias de la syrah potencian sus posibilidades cuando crece en suelos fuertes, francos o franco-arcillosos y climas cálidos y soleados.
En su fase de crecimiento requiere disponer de una cantidad equilibrada de agua, es decir, no sufrir déficit hídrico en su riego pero tampoco excesos de agua de forma que se permita una buena aireación de sus raíces.
Sus propias características la convierten en una uva ideal para los viticultores. Como señala Jancis Robinson "el cabernet es al vinificador, lo que syrah es al viticultor" debido a que ésta última es fácil para cultivar y poco vulnerable a las enfermedades.

En su cultivo, es muy importante cuidar las tareas de deshojado y aclareo de racimos debido a que la syrah es sensible a la botritis. Las producciones máximas aconsejadas son de 7  a 12 toneladas por hectárea.
Al ser una variedad vigorosa, con mucha madera, los sarmientos se tumban por lo que la sujeción debe ser de dos niveles de doble alambre y emparrado alto, da mucho resultado un sistema de conducción de doble piso siendo aconsejable Scott-Henry.

  • Variedad muy sensible a la eutipiosis y poco sensible a la excoriosis.
  • Sensible al mildiu y al black rot.
  • Poco sensible al oídio al principio de su brotación, pero sí es bastante sensible a partir de la floración.
  • Bastante tolerante a la botritis pero puede afectarle mucho en sobremaduración.
  • Sensible a la polilla del racimo y muy sensible a los ácaros.
  • Sensible a la fototoxicidad por herbicidas, especialmente al diurón.
  • Muy sensible a la sequía aunque muchos autores indican que posee una característica aniso-hídrica, sin control estomático bajo altas demandas atmosféricas, además es sensible a la clorosis férrica.
  • Sensible al viento que produce frecuentes roturas de sarmientos si estos no están bien tutorados y sujetos.
  • No tolera excesos de humedad en suelo.
  • Poco tendente al corrimiento o millerandaje.
  • Se adapta bien a todo tipo de suelos.
  • Tiene bajos requerimientos de magnesio y altas necesidades en nitrógeno, fósforo y potasio.
  • Debe injertarse sobre portainjertos que sean resistentes a la clorosis férrica. Presenta incompatibilidades con el patrón R-110.
  • Puede podarse en pulgares cortos, pero también en Guyot. No debe despuntarse y las espalderas deben de ser altas.
  • Existe una gran diversidad clonal que incluye materiales muy productivos junto con otros de poca producción y muy aromáticos.
  • Posee potencial para producir frutos de calidad con altas producciones.


Características Enológicas:

  • Sus mostos son de color rojo vivo brillante y muy oscuros. Con elevado contenido en taninos muy suaves (75% del total de taninos proviene de la semilla). 
  • Vinos tánicos y relativamente ácidos.
  • Los vinos son de buena calidad y de elevada graduación alcohólica.
  • Sus vinos tintos, muy coloreados, con mucho cuerpo al tener extracto seco muy elevado, envejecen muy bien manteniendo su color muy estable.
  • El vino de syrah es un vino con mucho color, oscuro, intenso, aromático, muy afamados en la viticultura mundial.
  • Sus vinos tienen aromas a fruta madura, recordando a las grosellas, las violetas, las moras silvestres y a las frambuesas, manteniendo aromas a pimiento o canela y clavo.
  • Cuando envejecen no toman mucho aroma de la madera pero su aroma recuerda el cuero, el alquitrán, el ahumado y sólo ligeramente la vainilla.
  • Durante el envejecimiento a partir de precursores confiriendo aromas a terroso y a cigarro-tabaco.
  • El sulfuro de dimetilo que se desprende durante el envejecimiento del vino Syrah contribuye a aumentar las notas frutales, de aceitunas negras y trufas.



Vicente Maturana

martes


Vinos sustentables o sostenibles: ambos términos se usan, aún cuando en español, el segundo debería ser el correcto. Se refieren a vinos cuyos procesos de elaboración, desde el viñedo hasta su comercialización, se llevan a cabo pensando en el futuro del planeta y de sus habitantes. Es una manera voluntaria de mejorar en el corto y largo plazo el medio ambiente, así como las condiciones de vida de sus comunidades o trabajadores (también llamado RSE). El ser sustentable o sostenible también implica que el negocio debe ser rentable a largo plazo. En Chile nuestros vinos pronto serán clasificados y sellados como Sustentables, al someterse a una gran lista de actividades recomendadas contenidas en un nuevo Protocolo de Sostenibilidad. Mientras más iniciativas lleguen a desarrollarse en una empresa, más puntos irán sumando año a año en su cartola de Sostenibilidad.

Ojo, no quiere decir que si un vino es sustentable, sus viñedos o bodega se manejen bajo las exigencias de certificación Orgánica o Biodinámica. Por lo general, las exigencias de sustentabilidad son de libre elección, y su trascendencia puede ir más allá del campo, como por ejemplo al preocuparse de tener un uso eficiente del agua y la electricidad en la bodega, o al embotellar el vino en recipientes más ligeros. Las exigencias de la agricultura orgánica o biodinámica no son electivas y no pueden cumplirse a medias, sus protocolos particulares exigen cumplir paso a paso al pie de la letra.

lunes


Los compuestos fenólicos de las uvas y el vino, presentan una amplia diversidad de estructuras químicas.

Simplificando su clasificación, es posible señalar que existen dos grupos generales de compuestos: los no flavonoides y los flavonoides. Dentro de los primeros, caracterizados por presentar un sólo anillo de 6 carbonos (C6), los más importante corresponden a los ácidos benzoicos (C6-C1) y a los ácidos cinámicos (C6-C3). La importancia de los primeros, desde el punto de vista enológico, radica en su relación con el gusto amargo de los vinos. En el caso de los segundos, resultan importantes por su relación con el pardeamiento, en especial de los vinos blancos, y en menor medida por su participación en el gusto amargo. El grupo más importante de compuestos fenólicos presentes en el vino corresponde a los compuestos flavonoides, caracterizados por presentar dos anillos de 6 carbonos unidos por un heterociclo central de 3 carbonos (C6-C3-C6). En este grupo se distinguen los flavonoles (como quercitina, miricetina y kaemferol y sus glicósidos) presentes en los hollejos, siendo importantes por participar en el color amarillo de los vinos blancos y por sus efectos antioxidantes benéficos para la salud. Los flavanoles, o taninos condensados, presentan como base a la (+)-catequina y la (-)- epicatequina. La unión de estos compuestos da origen a los taninos de la uva (taninos condensados) ubicados en semillas y hollejos, que presentan una relación inversa en cuanto a amargor y astringencia a medida que aumentan de tamaño. Es decir, si aumenta el número de unidades de (+)-catequina o (-)- epicatequina en su estructura, disminuye el amargor en los taninos de mayor tamaño, pero aumenta su astringencia, hasta alcanzar un tamaño en que no son solubles y no pueden reaccionar con las proteínas de la saliva, precipitándolas y, por tanto, dejan de producir sensación de astringencia. Finalmente, están los antocianos que le dan el color rojo a las uvas tintas, presente en los hollejos, existen 5 antocianinas en la especie Vitis vinifera L., siendo la más importante en todos los cultivares la malvidina-3-glucósido.

martes


El referente mundial, dueño de “Wine & Spirits”, critica el conservadurismo de los dueños de las viñas y llama a los enólogos a empoderarse. Apuesta por los proyectos costeros y de Cauquenes.

Joshua Greene es un tipo que marca tendencias. Wine and Spirits, la revista de la cual es dueño y editor, llega a la élite de consumidores de vino en Estados Unidos. Por eso sus palabras son seguidas con mucha atención por los gerentes de las viñas y los enólogos de todo el mundo. Greene también es un tipo que molesta. Lidera una batalla frontal contra los vinos sobremaduros, potentes y con madera, popularizados bajo la influencia de su coterráneo Robert Parker. A comienzos de año, fue jurado del Wines of Chile Awards y choqueó a un auditorio repleto de viñateros nacionales que esperaba escuchar su análisis de la oferta local. Sin anestesia declaró que el único vino chileno que tendría oportunidades en los restaurantes top de Nueva York era El País de Quenehuao, del franco-cauquenino Louis-Antoine Luyt.

El malestar se extendió por varios meses. ¿Cómo se le podía ocurrir a Grenne defender a un vino hecho de parras rústicas y generadoras sólo de pipeño? Más aún considerando el esfuerzo de la industria chilena por hacer cabernet sauvignon, syrah y sauvignon blanc de gusto global y sin defectos técnicos.

De paso por Chile, hace unos días, Greene se rió al recordar la reacción de los viñateros nacionales. "Creo hay mucho mal vino de uva país. Eso hace interesante a los vinos de Luyt. Son una cachetada en la cara a la gente que dice que esa cepa sólo da malos vinos. Como periodista, es divertido que un francés haya rescatado un activo ignorado acá y que haya dicho 'Ok, voy a hacer algo grande'. Lo que éste hizo es hacer un vino que se expresa a sí mismo y no uno para el mercado, aunque eventualmente se va a vender bien, pues tiene una personalidad fuerte".

Dueños conservadores

El paso de los meses no melló el filo de su crítica a la industria viñatera local. "Hay una considerable tensión entre la naturaleza conservadora de los dueños y el carácter experimental de algunos enólogos. Creo que los creadores de los vinos deben empoderarse, tener peso en las inversiones, esa es la forma que salgan más vinos interesantes de Chile".

Greene destaca que cuando los empresarios viñateros rompen el conservadurismo, los resultados son notables. "La última vez que estuve aquí fui a los Altos del Talinay -en el valle del Limarí, IV Región- y me asombré. Es un viñedo plantado por alguien que considero extremadamente inteligente, Agustín Huneeus, pero también muy conservador. No lo considero radical de ninguna forma, pero encontró un terruño que sí lo es. Luego Guillermo Luksic compró el lugar, y Felipe Müller está haciendo vinos increíbles, no porque sea un genio de la enología, sino porque le permitió a ese lugar expresarse a sí mismo". También le llama la atención el viñedo plantado por Casa Silva en Paredones, en la VI Región, y por Eduardo Chadwick en Chilhué, en la parte más costera del valle de Aconcagua. Además, de un proyecto más consolidado como el de Casa Marín en Lo Abarca, V Región. "Es interesante, pues algunos de los dueños son personas conservadoras, pero igual están tomando grandes riesgos al plantar en lugares desconocidos". Falta conexión con EE.UU. Chile es conocido por hacer vinos buenos, bonitos y baratos. De hecho, muchos apuestan a que esa es la ventaja competitiva local y que hacia allí deben enfocar los esfuerzos comerciales y de producción. Después de todo, se sostiene, una de las virtudes del país es tener costos más baratos que Francia, Italia o California. Joshua Greene advierte que esa mirada está hipotecando el futuro del vino chileno.
"Para tener un desarrollo en el largo plazo en Estados Unidos, tienen que generar interés de restaurantes, periodistas y comerciantes. La única forma de hacerlo es con vinos auténticos, que no se pueden hacer en otro lado. Los vinos 'comerciales', potentes, con harta barrica, se pueden hacer en todos lados. La madera tapa el lugar donde se produjo. Si haces un vino que no es distintivo, el próximo año va a llegar alguien con un producto similar, pero que cuesta dos dólares menos la botella y te va a sacar del mercado". El crítico profundiza su crítica y habla de que "no hay conexión entre la demanda en Estados Unidos y la gente que hace vinos en Chile". El deseo de hacer vinos commodities es una muestra de ello. En cuanto al efecto de la crisis económica en el consumo de vinos en Norteamérica, Greene es francamente optimista. "No se ha afectado el consumo. De hecho ha aumentado. Lo que pasa es que los jóvenes están tomando más vino y ese grupo etario no era un comprador habitual. Estamos frente a un cambio cultural importante en Estados Unidos. Hay un espacio interesante para vinos que tienen precios razonables".

Más costa, más riesgo

A la hora de examinar el éxito del malbec de Argentina en Estados Unidos, que tiene bastantes vinos potentes, con sobreextracción y dulzones, justo el estilo de vinos "comerciales", Greene no ve incoherencia con su mirada acerca del éxito en el vino. "Argentina es muy exitosa en los bajos precios. El malbec es fácil de pronunciar en inglés y son vinos fáciles de tomar. Sin embargo, es lo único que llama la atención a los consumidores de Estados Unidos sobre el vino de ese país". Para Greene, los chilenos, más que preocuparse por Argentina, tienen que poner su énfasis en sacarle partido a la diversidad de terruños que hay en el país. Especialmente de los cercanos a la costa del Pacífico, que el crítico considera más interesantes. "No se pueden tener grandes producciones, por las condiciones climáticas, lo que impide apuntar a vinos baratos y planos. Además, no se puede tener una enología floja, pues se requiere de más trabajo. Mientras más te acercas a la costa, es más probable que te encuentres con personas comprometidas en hacer grandes vinos y que se esfuerzan por comprender completamente su tierra y son un poco locos". En todo caso, Greene se la juega por suelos costeros con condiciones específicas, como la presencia de esquistos, también conocidos como piedras laja, poco comunes en Chile, en que abundan los de tipo granítico. "Los vinos que están comenzando a hacerse sobre esquistos tienen una expresión muy fuerte, porque son muy diferentes. Son muy interesantes".

Apuesta por Cauquenes

"Aunque he visitado el Maule, me avergüenza reconocer que no he estado en Cauquenes. Amo mucho los vinos que están saliendo desde allá, algunos de ellos son fascinantes. Me gustaría tomarme un tiempo allá para entenderlos". Para Greene, la gran ventaja de Cauquenes es que las parras viejas de esa zona no se riegan. "Cuando no irrigas las bayas, a menudo crean su propio balance a través de los años. Las plantas aprenden a sobrevivir. Mientras menos agua reciben, más pueden expresar su carácter propio". Además, el crítico ve con buenos ojos el surgimiento de Vigno, una organización que reúne a las viñas productoras de carignan y que norma la producción y promueve el consumo de esa variedad. Advierte la similitud con el grupo "Coro", que asocia a viñas del área de Mendocino, en California. "Para mí es un grupo muy joven. Se va a requerir un largo tiempo y un montón de trabajo desarrollar esa marca. Es un esfuerzo valioso, pues el carignan da muy buenos vinos".

Eduardo Moraga; "Revista del campo", El Mercurio.


miércoles


El vino empieza a disputarle al whisky su puesto como la bebida extranjera más consumida en el país.

Jorge Solís, gerente de la distribuidora Corchos, cuenta que el 10 por ciento de la población guatemalteca consume cualquier tipo de vino, un hecho que refleja que esta bebida se ha democratizado y ha dejado de ser exclusiva de las familias pudientes.

Carolina Cofiño Molina, gerente de Mercadeo Corporativo del Grupo Umbral –que agrupa a Codicasa, Distribuidora Marte, Alamsa, Vinoteca y DiUva–, explica que durante el año pasado los guatemaltecos bebieron más de 262 mil litros de vino, tomando en cuenta que en 2000 se consumió poco más de 184 mil litros, según la International Wine & Spirit Research (IWSR).

lunes


Transformar el vino pipeño en un producto para ser comercializado en Estados Unidos y Europa y, además, darle un uso en la industria nutracéutica, son los objetivos de un proyecto que se realiza en la Región del Biobío con financiamiento del ministerio de Agricultura (Minagri).

La iniciativa comenzó a fines del año pasado y finalizará en febrero de 2012. Su costo asciende a 183,4 millones de pesos, de los cuales el Minagri, a través de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), aporta $138,5 millones.

miércoles



Analytical Chemistry, una de las revistas más prestigiosas del mundo en el área química, publicará en su próxima edición el pionero estudio sobremarcadores de calidad de vino realizado en colaboración con el Instituto Max Planck de Alemania por científicos chilenos.

Blog Archive

Lo más visto

Recent Posts

Text Widget